Una perfecta fusión de música clásica y ritmos celtas hicieron entregarse al Publico del Palau, que llegó, en el último tramo del concierto, a ponerse en pie y bailar.
El momento cumbre de la noche se vivió en la segunda parte del concierto cuando el gallego interpretó una muñeira con una simple flauta de pico ... hacía tiempo que no se escuchaban tantos aplausos en el Palau de la Musica.
Texto y foto: Manu Lozano